La guerra contra las drogas: Algunas guerras no están destinadas a ganarse

Los grupos de autodefensas que han surgido principalmente en la región centro y sur de México, en estados como Michoacán, Guerrero, Oaxaca Chiapas, Estado de México y en otras 5 o 6 entidades más,  son un dejo esperanzador y un ejemplo de lucha y valor de parte de aquellos que, cansados ya de soportar tanta crueldad e injusticia, no solo de parte de los grupos delincuenciales, si no de esta clase política que solo de explotar al pueblo vive, es el pueblo mismo, que decidió dejar de ser víctimas pasivas y que se alza en contra de delincuentes, gobiernos corruptos y organizaciones que solo sirven para mantener a la clase rica y poderosa, y que así mismo mantienen al amparo, con privilegios y gozando de total  impunidad a los grupos delincuenciales.

Si bien, no es ya ninguna novedad para nadie en su sano juicio que la droga es un negocio más en esta sociedad globalizada donde impera un capitalismo desenfrenado y salvaje. Muestra clara de que esto es así, que incluso narcotraficantes aparecen en revistas que elogian la riqueza, fortuna y poder de una elite, demostrando así, que lo único que tiene valor es la capacidad de generar fortunas, no importando si esto se hace mediante productos y tecnología informática, o bien mediante la producción, trasiego y venta de droga, con todo lo que este negocio acarrea; asesinando, torturando, extorsionando personas etc. Debido a las actuales leyes prohibicionistas impuestas por el país hegemónico y neoliberal por excelencia, cuya demanda de droga es también la mayor del mundo.

Elogio pues, este movimiento que son las autodefensas las cuales han emanado del propio pueblo, cuya existencia y permanencia no necesita ser “legal” o aprobada por ningún institución o gobierno, puesto que es LEGITIMA, ya que es debido a que las instituciones y gobiernos, no se encargan de brindar uno de los aspectos más básicos y necesarios para cualquier sociedad que es el de proporcionar seguridad, justica y ley a la ciudadanía, gracias a la cual nuestros gobernantes (verdugos) viven como soberanos y todo-poderosos.

Los Grupos de Autodefensas, son un movimiento legítimo,

Veo con elogio y esperanza, un movimiento digno y legítimo, como lo es el de los grupos de autodefensas, sin embargo, aunado a este movimiento se debe ir por más;

Es necesaria la abolición de las leyes prohibicionistas, del consumo de drogas,  Según Antonio Escohotado en el origen del prohibicionismo de las drogas, se encuentran tres factores relacionados entre sí: Primero, la condición de “nerviosidad del hombre contemporáneo”, problema ya de por sí difuso y muy general. Segundo, la dimensión de los Estados como poderes políticos y el poder económico relacionado con el mercado de la industria farmacéutica. Y tercero, el problema vinculado a las minorías étnicas que llegaron a EE.UU. y se convirtieron en “chivos expiatorios” del problema de las drogas;

Se necesita investigar a fondo y con todo el rigor científico, las propiedades y sustancias que contienen cada una de estas drogas;

Se necesitan campañas de información veraces, bien fundamentadas, con investigación científica, sin sesgo de tabúes o impregnadas de una visión pseudo-moralista y prohibicionista;

Es necesario invertir todo el gasto y derroche económico, organizativo y humano, que actualmente se destina a la supuesta “Lucha contra las drogas”, cuyos nefastos resultados, son por todos bien conocidos y padecidos, en campañas para la prevención de las adicciones y de rehabilitación de personas que han caído víctimas de una fuerte adicción a alguna de estas sustancias.

Debemos ver el problema de las drogas desde otra perspectiva y no con una visión prohibicionistas, dogmática y sin fundamento científico, impuestas por nuestros vecinos del norte, cuya demanda (que ironía) de droga, es también la mayor del planeta.

Debemos dejar de ser unas victimas pasivas, no solo de los grupos delincuenciales, si no, principalmente de los gobernantes y sus instituciones, que están precisamente al servicio de las mafias, de ricos y poderosos, gracias a los cuales acceden y mantienen su poder, ya sea mediante la financiación de sus campañas, haciendo negocios desleales de cualquier índole, o simplemente como favores por parte de criminales y empresas transnacionales y monopolios.

Te recomiendo ver el documental Cartel Land

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