Uno de los mas graves problemas que padecemos actualmente en México; el crimen organizado  y la política gubernamental dirigida por el presidente de la república Mexicana, Felipe Calderón Hinojoza.

Felipe Calderón es un personaje venido de las filas del partido conservador de derecha, el partido de acción nacional (PAN) el cual  lleva ya dos sexenios en el poder, mediante la polémica y criticada “guerra contra el narcotráfico”, hoy por hoy repudiada por grandes  sectores de la población, y donde a unos meses de que termine el periodo del actual mandatario, Calderón, junto con su mano derecha, fiel y protegido Secretario de Seguridad, Genaro García Luna, (Personaje que durante todo el mandato del presidente, se ha visto no solo envuelto en graves acusaciones de actos de corrupción, tráfico de influencias y de mantener vínculos con el narcotráfico,  a quien se le ha acusado mas de una vez de estar vinculado directamente con el crimen organizado, y mas grave a un que estas acusaciones,  ah sido el hecho de que algunos de sus principales y mas cercanos colaboradores, se encuentran hoy detenidos por su participación y por  liderar algunos de los grupos de secuestradores y narcotraficantes mas peligrosos) uno de los principales propulsores y defensores de la fallida estrategia – ya que las cifras hablan por si mismas y nos muestran la verdadera magnitud del daño ocasionado a miles de victimas inocentes que han muerto a manos del narcotráfico, los cuerpos de seguridad  publica y el ejercito,  y a un numero mucho mayor de ciudadanos que de manera indirecta han sufrido las terribles consecuencias  del, por que no decirlo, “genocidio con sesgo de legalidad y justificación en la cual se escudan el mandatario y demás  gobernantes”-,

Argumentando que era necesario hacer algo en contra del narcotráfico y frenar así, el problema de la drogadicción, que si bien en un principio esto pareciera sonar razonable, pronto se descubre que no es, si no, una mas de la argucias a las cuales recurre con bastante frecuencia  el gobierno, para de esta manera lograr sus fines personales y de partido, así como favorecer a grupos e individuos, de los sectores mas pudientes de la sociedad, nacional o exterior.

Lo anterior se descubre pronto ya que no obstante  en un principio, este fue uno de los principales argumentos que el  gobierno utilizo  mediante una fuerte e intensa campaña mediática, si bien, no para convencer a la opinión publica – el omnipotente  gobierno en México no necesita convencer al pueblo para obtener y cumplir con sus mas aberrantes y  ambiciosos deseos, ya que cual tragedia griega, este se siente de igual modo elegido por los dioses, donde cuyos súbditos no harán si no cumplir lo que se les ordene – sí para justificar el caos, la fuerte escalada de inseguridad y violencia, en la cual de manera abrupta  e inesperada se veía de pronto inmersa la sociedad mexicana.

No paso mucho para que el gobierno rectificara o mejor dicho hiciera a un lado su primer argumento, para acto seguido justificar el caos y muerte, producto de esta política de guerra frontal, para enfocarse en cifras estériles e irrelevantes, como el aumento de los decomisos de armas de fuego  y droga, así como en el numero de capos arrestados o muertos, lo que automáticamente se traducía, en incuestionable muestra de estar asestando el mayor de los golpes  al crimen organizado, donde el cada vez mayor numero de victimas inocentes  no eran si no, únicamente bajas colaterales.

Al no favorecer ya las estadísticas al gobierno, ya que no solo  las victimas inocentes van en constante aumento, así como una violencia e inseguridad sin precedente en México, debido a la diversificación del crimen organizado, en áreas que van mas allá del narcotráfico, como;  el robo, secuestro, extorción, explotación sexual  etc.

Y donde a pesar de todo los grupos de la delincuencia organizada siguen siendo tan poderosos o quizá aún mas que antes, y donde a pesar de las fabulosas cifras de drogas y armas decomisadas tan elogiadas por el gobierno, el numero de adictos y el índice de drogadicción van en creciente aumento, sin mencionar el terrible aumento de ejecuciones, asesinatos  y muertes dolosas, los estrategas y el mandatario de gobierno hicieron lo que mejor saben,  ignorar por completo  toda evidencia  que desacreditara  la supuesta eficacia de su política, no hablando mas de la escalada de violencia sin precedentes, el gran numero muertes con violencia, ejecutados, desaparecidos, así como un número cada vez mayor de victimas inocentes –en un comunicado de  prensa, El secretario de Defensa estadounidense, Leon Panetta, dijo que según cifras proporcionadas por funcionarios de México, “un total de 150 mil personas han muerto (LA JORNADA) en la guerra contra el narcotráfico en ese país”- , esto es lo que ha caracterizado el sexenio del presidente Felipe Calderón, y quedara para la posteridad como el mayor de los fracasos en el intento de frenar el crimen organizado, y  narcotráfico en México.

“Felipe Calderón Hinojoza y su sequito de fieles colaboradores, como Genaro García Luna, no son si no, los mayores genocidas del México contemporáneo,  mas de 150 mil personas  muertas y un numero mucho mayor de victimas indirectas, en uno de los mas terribles y cruentos de los sexenios de la historia de México”

Si te interesa ahondar mas en este tema te invito a ver el documental “La guerra contra el narco”

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