José Pérez bautista, estudiante mexicano becado por el  Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC)  de 24 años detenido por las autoridades españolas,  acusado de planear un atentado terrorista en contra de manifestantes inconformes por el indiscriminado gasto publico hecho por el gobierno español en favor de  la visita del papa Benedicto XVI,  para participar en las Jornadas Mundiales de la Juventud.

Este lamentable hecho es una muestra más de la intolerancia manifiesta de grupos y líderes religioso católicos. La práctica habitual de denostación hacia actitudes e ideologías distintas, son una especie de afrenta directa sufrida en contra de la iglesia católica. La abierta manifestación racista, xenófoba, homofóbica e intolerante, es día a día práctica habitual de altos jerarcas y  líderes religiosos. Cardenales y obispos españoles –que llaman parásitos y “paletos (nacos) a todo aquel que no esté totalmente de acuerdo con su manera de pensar y actuar, jerarcas como el cardenal de Guadalajara,Juan Sandoval Íñiguez, refiriéndose a los homosexuales como maricones y viejas lesbianas, ociosos y a favor de los delincuentes a todo aquel que muestre una postura crítica en contra de aquellos que detentan  el poder en turno, etc.

su postura en extremo  radical  y digna del medioevo, condenando a aquellos que pongan en tela de juicio leyes en contra del  aborto, la despenalización y legalización de las drogas, una menor injerencia de la religión en los problemas del país, la laicidad de la educación, la libertad de expresión, son motivos del más fuerte repudio, y descalificación,  condenando  públicamente y atacando y tachando de ¡parásitos, corruptores de las buenas costumbres  y que atentan contra la moral y las buenas personas! .  Son pues, estas las ideas, normas y obligaciones que exigen estos líderes religiosos para todos sus feligreses (sus fieles seguidores), son pues, estas las ideas que van germinando y tomando forma en cada uno de los creyentes, no es por lo tanto sorprendente ver como emergen de entre estas filas grupos e individuos, dispuestos a  llevar a cabo cualquier acto en contra de personas que no compartan su visión, más aun cuando creen que este acto es una forma de defender y honrar a dios.

Aquí en México pronto se celebrara una marcha llevando un preciado objeto o símbolo de fe, “una gota de sangre de juan pablo II”. Esto que en verdad raya en lo absurdo, y digno de hace unos cuantos siglos atrás, es solo una muestra más de este fervor religioso, que con el discurso de amor al prójimo, pretende detener la enorme violencia y el derramamiento de sangre que priva en el país.

Me parece algo de lo más irónico, ver como estos supuestos actos de fe y amor hacia todos, y llevados a cabo por aquellos que manifiestan ser hijos de dios, buenas personas, ciudadanos honrados y amables, piadosos  y buenos con el prójimo, manifiestan una clara tendencia represiva e intolerante hacia cualquiera que no comulgue con sus ideas y costumbre.

Jose perez (“ni como pretender esconder la nacionalidad con ese nombre”) no es pues una excepción de todas aquellas “buenas y amorosas personas” que proclaman el amor a dios y su prójimo, no es pues un descarriado que se salió del camino y proclama abiertamente que incluso es capaz de cometer actos terroristas en contra de aquel que mantenga una postura o creencia distinta.

José Pérez bautista, no es pues un desquiciado y loco que pretende incluso matar si es necesario, haciendo esto en nombre de dios, es solo uno más de  aquellos que siguiendo fielmente lo  que dictan sus líderes, pasa de las palabras a los hechos -bueno en este caso solo hizo manifiesta su intención, dejando muy en claro de lo que es capaz-  Por lo tanto no debemos indignarnos y manifestar nuestro repudio solamente ante a aquellos  individuos que manifiestan claramente hasta donde son capaces de llegar, no, nuestra indignación y repudio tiene que ser hacia todos aquellos que abiertamente inciten la intolerancia, el racismo, la xenofobia, la violencia…………..

Es pues responsabilidad y deber de todos, creyentes, católicos  o no, ateos o que profesen cualquier otra creencia o ideología, luchar por una sociedad más justa, consiente y tolerante donde la libertad y la igualdad sean una primicia y una necesidad para vivir mejor.

Quizá leyéndome existan quienes crean ver una contradicción en mis palabras, ya que critico abiertamente a aquellos que desean hacer una marcha  en contra de la violencia,  proclamando el amor, la fe y pidiendo se detenga el derramamiento de sangre en mexico……….

Solo me resta decir que aun a pesar de que yo no comulgo con sus ideas y creencias, jamás incitaría a la violencia, reprimir o censurar a aquellos que haciendo uso de un derecho – que, me importa y defiendo- el derecho a la libre expresión, buscan hacer oír su voz.  No obstante no perdamos de vista que en  pueblo  donde existe democracia, y lo que lo caracteriza, son las diferencias y diversidad étnica, de creencias e ideologías de sus ciudadanos, nunca aprobare el hecho de que el gobierno o los gobernantes hagan uso de recursos públicos, dineros que le pertenecen a este pueblo, para financiar un evento de carácter religioso, o mejor dicho de cierta religión,  no me vengan con lo de que es debido a que ahí priva una mayoría religiosa de cierto tipo, y que es por lo tanto justificable hacer este derroche de dinero que no les pertenece a los gobernantes, que es del pueblo y para el pueblo, y ya que existiendo necesidades mucho más urgentes e importantes; mayor oportunidad de educación, buen empleo, disminuir la pobreza y muchas necesidades más…………

Hago pues honor a estas premisas y canticos: “La fe mueve montañas… de dinero” ,“Separación Iglesia-Estado”,  “Menos crucifijos, más trabajo fijo”, “Menos religión, más educación”………….

Orion.

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